Lo primero: el diagnóstico

El primer paso para obtener los mejores resultados es llevar a cabo un diagnóstico preciso de la piel del cliente; para ello se utiliza un equipo que permite medir con total  fidelidad tanto la humedad como el contenido de grasa de la piel, cuyo sistema se basa en el principio Corneometer para la medición higrométrica, y el principio Sebumeter enel  caso de medición de la grasa o sebo. Luego de esta evaluación de la piel del cliente, y una vez obtenidos los valores de humedad y grasa de su piel, ya el profesional se encuentra en condiciones de preparar el cosmético personalizado (Preparado Individualmente Adaptado) que responda a sus necesidades individuales. Por ello, los productos DMS son la base de la corneoterapia, así como ésta basa su efectividad en los productos DMS. Las características de estos productos son:

  • Sin perfumes, porque las fragancias son el agente sensibilizante número uno, y porque no es necesario cubrir

los olores de los ingredientes si éstos son muy puros.

  • Sin conservantes, porque los conservantes son el agente sensibilizante número dos, y porque las alternativas

a los conservantes son de última tecnología pero evitadas mayormente por sus costes de producción más caros.

  • Sin aceites minerales y siliconas, porque los aceites no fisiológicos, oclusivos, disminuyen la regulación de la

regeneración de la piel y causan piel deshidratada.

  • Sin emulsificadores, porque los emulsificadores transportan no solo grasas y aceites a la piel, sino también de la piel al exterior junto con substancias de la barrera, seguido por una ruptura de ésta y desórdenes de la piel. Además, los emulsificadores pueden ser substituídos por substancias formadoras de membrana como fosfatidilcolina yceramidas.

El uso habitual de productos de Estructura de la Membrana Dérmica evita el efecto de drenaje de los elementos

protectores de nuestra piel.

Se logra una normalización de la pérdida de agua transepidérmica,se obtiene una normalización de la hidratación de la piel, una normalización de los lípidos de la piel y se inhibe la penetración de microorganismos (como por ejemplo el Staphylococcus aureus en la dermatitis atópica).